Una Visión del Juicio Final

De Una Visión del Juicio Final

Para el Año 1810

Adiciones al Catálogo de Imágenes de Blake

 

El Juicio Final: Cuando todos aquellos que molestan a la Religión con Preguntas concernientes al Bien y al Mal o que Comen de los Árboles de aquellos Conocimientos o Razonamientos que dificultan la Visión de Dios, sean Expulsados, convirtiéndolo todo en un Consumidor Fuego; Cuando la Imaginación, el Arte y la Ciencia y todas las Dádivas Intelectuales, todas las Dádivas del Espíritu Santo, sean consideradas como cosas sin uso y entre los Hombres tan sólo impere la Discordia, entonces el Juicio Final comenzará, y su Visión será vista por Todos, dependiendo de la posición que ocupen.

                El Juicio Final no es una Fábula o una Alegoría, sino, una Visión. La Fábula y la Alegoría son un tipo totalmente distinto e inferior de Poesía. La Visión o la Imaginación es una Representación de lo que Existe Eternamente, Real e Inmutablemente. La Fábula o la Alegoría están Formadas por las hijas de la Memoria. La Imaginación está rodeada por las hijas de la Inspiración, que en conjunto es llamada Jerusalén. La Fábula es una Alegoría, pero lo que los Críticos llaman La Fabula es la Visión misma. La Biblia Hebrea y el Evangelio de Jesús no son una Alegoría, sino una Visión Eterna o una Imaginación de todo lo que Existe. Nótese que la Fabula, o la Alegoría, rara vez ocurre sin una Visión. El Proceso de los Peregrinos está lleno de ello; al igual que los Poetas Griegos; pero la Alegoría y la Visión deberían ser conocidas como Dos Cosas Distintas, y debería ser así por el Bien de la Vida Eterna. Platón ha hecho que Sócrates diga que los Poetas y los Profetas no conocen o Comprenden lo que escriben o Pronuncian; esta es una Falsedad muy Perniciosa. ¿Si no lo conocen, el orar es una cosa inferior al Conocimiento? Platón se refuta a sí mismo.

                El Juicio Final es una de estas estupendas Visiones. La he representado como le he visto; a otra Gente se le aparece de forma distinta, como sucede con todo; pues, aunque las cosas en la Tierra aparentan ser Permanentes, son menos permanentes que una Sombra, como todos bien sabemos.

                La Naturaleza de una Fantasía Visionaria, o de una Imaginación, se Conoce muy poco, y la naturaleza Eterna y la permanencia de sus Imágenes siempre Existentes son consideradas algo menos permanente que las cosas de la Naturaleza Vegetativa y Generativa; sin embargo, el Roble muere, al igual que la Lechuga, pero su Imagen Eterna y su Individualidad jamás muere, sino que, se renueva por medio de su semilla; así la Imagen Imaginativa retorna por medio de la semilla del Pensamiento Contemplativo. Las Escrituras de los Profetas ilustran estas concepciones de la Fantasía Visionaria por medio de sus Divinas y sublimes Imágenes, como son vistas en los Mundos de las Visiones.

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Déjese aquí constancia de que las Fábulas Griegas se originaron en el Misterio Espiritual y en las Visones Reales, las cuales se han perdido, ensombrecidas por la Fábula y la Alegoría, mientras que la Biblia Hebrea y el Evangelio Griego son Genuinos, Preservados por la Piedad del Salvador. La Naturaleza de mi Obra es Visionaria o Imaginativa; es una Empresa destinada a Restaurar lo que los Antiguos llamaban la Edad de Oro.

Este mundo de la Imaginación es el mundo de la Eternidad; es el divino seno al cual todos iremos después de la muerte de nuestro cuerpo Vegetativo. Este Mundo de la Imaginación es Infinito y Eterno, mientras que el mundo de la Generación, o Vegetación, es Finito y Temporal. Existen, en aquel Mundo Eterno, las permanentes Realidades de Cada Cosa que vemos reflejadas en este Vidrio Vegetal de la Naturaleza. Todas las cosas están comprendidas en las Formas Eternas, en el cuerpo divino del Salvador, la Verdadera Vid de la Eternidad, la Imaginación Humana, la cual se me apareció Yendo al juicio, entre sus Santos y arrojada a lo temporal, a fin de que lo Eterno pueda ser Establecido; a su alrededor se veían las Imágenes de las Existencia, de acuerdo a un cierto orden Conveniente para mi Ojo Imaginativo.

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Estos Estados Existen ahora. El Hombre Pasa, pero los Estados permanecen por Siempre; él pasa a través de ellos como un viajero que igualmente podría suponer que los lugares por los que ha pasado han dejado de existir; como un Hombre podría suponer que los Estados por los que ha pasado han dejado de Existir. Todo es Eterno.

                En la Eternidad una Cosa nunca Cambia por otra Cosa. Cada Identidad es Eterna; por lo tanto, el Asno Dorado de Apuleyo y la Metamorfosis de Ovidio y otras historias del estilo son Fábulas, pero aún así contiene una Visión en un alto grado, ya que han derivado de Visiones Reales de Escrituras aún Más antiguas. El que la Esposa de Lot haya sido convertida en un Pilar de Sal alude a que el Cuerpo Mortal puede interpretarse como una Estatua Permanente, y que no puede ser Cambiado o Transformado por alguna Otra identidad, sino que retiene su propia Individualidad. Un Hombre jamás podrá convertirse en un Asno o en un Caballo; algunos nacen con la forma de Hombre, que puede ser dos, pero la Identidad Eterna es una cosa y la vegetación Corpórea es otra cosa. El que Jesús Convierta el Agua en Vino y Moisés la convierta en Sangre es algo que también se relaciona con la Naturaleza Vegetal.

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A la izquierda, debajo de la caída figura de Caín, se encuentra Moisés arrojando sus tablas de piedra hacia las profundidades. Ha de entenderse que aquí no se alude a las Personas, Moisés y Abraham, sino a los Estados Significados por esos Nombres, siendo los Individuos representantes o Visiones de aquellos Estados, como le fueron revelados al Hombre Mortal en las Series de las Divinas Revelaciones, como están escritas en la Biblia; he visto estos Varios Estados en mi Imaginación. A la distancia parecen ser Solo un Hombre, pero al acercarse parecen Multitudes de Naciones.

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Las Damas estarán agradecidas al ver que he representado a las Furias por medio de Tres Hombres y no por medio de Tres Mujeres. No lo hice así porque pensara que los Antiguos estuvieran mal, pero sé que estarán agradecidos al recordar que mi trabajo es una Visión y no una Fábula. El Espectador podría suponer que el Clérigo en el Púlpito, azota al Pecado, en lugar de Perdonarlo.

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A la Derecha, una Joven pareja es despertada por los niños; un patriarca Envejecido es despertado por su envejecida esposa—Él es Albión, nuestro Ancestro, patriarca del Continente Atlántico, cuya Historia Precede a aquella de los Hebreos y en cuyo Sueño, o Caos, la Creación comenzó; su Emanación o su Esposa es Jerusalén, quien está a punto de ser recibida como la Novia del Cordero; sobre su cabeza se encuentra Británica, la Mujer Envejecida, la Esposa de Albión: Jerusalén es su Hija. Pequeños infantes salen del molde floreado hacia el campo Verde de los bendecidos, quienes, junto a alegres compañías, se abren y ascienden para encontrarse con la Eternidad.

                Las personas que ascienden para Encontrarse con el Señor, subiendo hacia las Nubes con poder y gran Gloria, son representaciones de aquellos Estados descritos en la Biblia bajo los Nombres de los Padres de antes y de después del Diluvio. Noé es visto en medio de todo esto, con un Arcoíris por encima de él, en su mano derecha se encuentra Sem, y en su izquierda, Japhet; estas tres Personas representan a la Poesía, a la Pintura y a la Música, los tres Poderes del Hombre para conversar con el Paraíso, el cual no fue barrido por el Diluvio.

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Si el Espectador pudiera Entrar a estas Imágenes con su Imaginación, acercándoseles por medio de la Ardorosa Carroza de su Pensamiento Contemplativo, si pudiera entrar al Arcoíris de Noé o a su seno, o si pudiera hacer Amistad o Compañía con una de estas Imágenes de asombro, las cuales siempre le suplican dejar las cosas mortales (como él ya debería saber), entonces él se levantaría de su Tumba, y encontraría al Señor en el Aire, y él entonces sería feliz.

                El Conocimiento General es un Conocimiento Remoto; la Sabiduría se encuentra en los Particulares y en la Felicidad. En el Arte y en la Vida, las Masas Generales son tan Artísticas como un Cartón es un Hombre. Cada Hombre tiene Ojos, Nariz y Boca; esto lo Sabe cualquier Idiota, pero aquel que se adentra y discrimina minuciosamente los Modos y las Intenciones, los Caracteres en todas sus variaciones, es un Hombre Sabio o sensible, y Todo Arte se basa en esta discriminación. Por lo tanto, invito al Espectador a que preste atención a los Pies y Manos, a los Rasgos del Contorno; todos ellos son descriptivos de un Carácter, y ninguna línea ha sido trazada sin intención, todo es particular y capaz de ser discriminado. Como la Poesía que no admite una sola Letra que sea Insignificante, así, la Pintura no admite un solo Grano de Arena o la Hoja de una Hierba Insignificante—mucho menos aún una Mancha o un Borrón Insignificante.

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Un Juicio Final es necesario porque los Tontos prosperan. Las Naciones Florecen bajo el mando de Jefes Sabios y son echadas a perder bajo el mando de Jefes tontos. Con los Individuos sucede lo mismo que con las Naciones: sólo se pueden producir obras de Arte a la Perfección ahí donde el Hombre es Próspero o se encuentra por encima de las necesidades. La Pobreza es la Vara de los Tontos, la cual, al final, se vuelve contra su propia espalda.

                Esto es Un Juicio Final—cuando Hombres del Arte Verdadero Gobiernan y los Pretendientes Caen. Algunas Personas y no pocos Artistas han afirmado que el Pintor de esta Imagen no lo habría hecho tan bien si hubiera sido Motivado de manera adecuada. Dejemos que piensen así, que se reflejen sobre el Estado de sus Pobres Naciones y su incapacidad para el Arte; aunque el Arte se encuentra por encima de los dos, el Argumento resulta mejor para la prosperidad que para la Pobreza; y aunque no hubiera sido un mejor Artista, aún así habría producido Mayores obras de Arte en proporción a sus medios. El Juicio Final no tiene como finalidad el hacer mejores a los Malos Hombres, sino tiene como Finalidad el dificultarles el seguir oprimiendo a los Buenos con la Pobreza y el Sufrimiento por medio de Tales Argumentos Viles e Insinuaciones.

                Alrededor del Trono el Cielo se abre y la Naturaleza de las Cosas Eternas se Muestra, Todo Brotando de la Divinidad Humana. Todo se desprende de él Porque como él mismo ha dicho, Todo habita en él. Él es el Pan y el Vino; él es el Agua de la Vida. De Cada Lado del Cielo abierto aparece un Apóstol: aquel de la Derecha Representa el Bautismo; aquel de la Izquierda Representa la Cena del Señor.

                Toda la Vida consiste en hacer estas Dos acciones: Arrojar a un lado al Error y a la Bellaquería, continuamente, y Recibir a la Verdad o a los Hombres Sabios en nuestra Compañía, continuamente. Aquel que sale de la Iglesia y se opone a ella no es más Agente de la Religión que aquel que no se encuentra dentro de ella: el ser un Error y el ser Expulsado es parte del diseño de Dios. Ningún Hombre puede Adoptar el Verdadero Arte hasta que haya Explorado y expulsado al Arte Falso (tal es la Naturaleza de las Cosas Mortales), o, si no, él mismo será Expulsado por aquellos que ya hayan Adoptado el Verdadero Arte. Por lo tanto, mi Imagen es una Historia del Arte y de la Ciencia, la Fundación de la Sociedad, la cual es la Humanidad misma.

                ¿Qué son todas las Dádivas de espíritu, si no Dádivas Mentales? Cada vez que un Individuo Rechaza al Error y Adopta a la Verdad, un Juicio Final recae sobre ese Individuo.

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                Muchos creen que antes de la Creación Todo era Soledad y Caos. Esta es la Idea más perniciosa que puede alojarse en la Mente, ya que le quita toda sublimidad a la Biblia y Limita Toda la existencia a la Creación y al Caos, Al Tiempo y al Espacio que han sido fijados por el Ojo Corpóreo Vegetativo, y deja al Hombre que sostiene tal Idea habitando entre Demonios Descreídos. La Eternidad Existe, y Todas las cosas en la eternidad, Independientes de la Creación, la cual fue un acto de Piedad.

                He representado a aquellos que están en la Eternidad sobre una Nube encerrada por un Arcoíris que Rodea al Trono; ellos apenas aparecen como sobre una Nube cuando cualquier cosa de la Creación, la Redención o el Juicio son el Sujeto de la Contemplación, aunque su Contemplación Entera concierne a estas cosas. La Razón por la que aparecen de tal modo es La Humillación del Razonamiento y la dubitativa Individualidad, y el Darlo todo a la Inspiración. Por medio de esto se verá que no considero que ni el Justo ni el Maldito están en un Estado Supremo, sino que cada uno de ellos son Estados del Sueño en el cual puede caer el Alma, hacia sus sueños mortales del Bien y el Mal, cuando abandona el Paraíso al seguir a la Serpiente.

                Los Griegos representan a Cronos o al Tiempo como un Hombre muy Envejecido; esta es una Fábula, pero la visión Real del Tiempo se encuentra en la Eterna Juventud. Sin embargo, he acomodado mi Figura del Tiempo a la opinión común, ya que yo mismo me encuentro infectado por ella, al igual que mi Visión y veo al Tiempo Envejecido—ay, demasiado.

                Las Alegorías son cosas que se relacionan con las Virtudes Morales. Las Virtudes Morales no Existen; son Alegorías y disimulos. Pero el Tiempo y el Espacio son Seres reales, un Macho y una Hembra: el Tiempo es un Hombre, el Espacio es una Mujer, y su Porción Masculina es la Muerte.

                Los Combates del Bien y el Mal es el Comer del Árbol del Conocimiento. Los Combates de la Verdad y el Error es el Comer del Árbol de la Vida. No son solamente Universales, sino, Particulares. Cada uno es Personificado. No hay Erros, sino que tiene a un Hombre como Agente; es decir, es un Hombre. No hay una Verdad si no es también un Hombre. El Bien y el Mal son Cualidades en Todos los Hombres, ya se trate de un Hombre Bueno o Malo. Estos son Enemigos y se destruyen una a otro con los Medios que se encuentren en su poder, ya sean el engaño o la Violencia. Los Deístas y los Cristianos son el Resultado de estas Naturalezas Opuestas. Muchos Deístas que bajo ciertas Circunstancias podrían haber sido Cristianos en apariencia. Voltaire era uno de ellos; él era tan intolerante como un Inquisidor. Los Modos hacen al Hombre, no los Hábitos. Lo mismo sucede en el Arte: los conocerás por medio de sus Obras; el Bellaco que se ha convertido al Deísmo y el bellaco que se ha convertido al Cristianismo siguen siendo unos Bellacos, pero ellos no lo sabrán, aunque el resto del mundo lo sepa. Cristo viene, como vino al principio, para liberar a aquellos que están bajo el poder de los Bellacos, no para liberar a los Bellacos. Viene a liberar al Hombre, el Acusado, y no a Satán, el Acusador. No encontramos en ningún lado que Satán haya sido Acusado de un Pecado; tan sólo se le acusa de no Creer y por lo tanto de conducir al Hombre hacia el Pecado, a fin de que pueda él mismo acusarlo. Tal es el Juicio Final—una liberación de la Acusación de Satán. Satán piensa que el Pecado le displace a Dios; debería saber que nada, fuera de la no Creencia y del Comer del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal, le displace a Dios.

                Los Hombres no son admitidos al Cielo porque hayan frenado y gobernado sus Pasiones, o porque No tengan Pasiones, sino porque han Cultivado su Entendimiento. Los Tesoros del Cielo no son Negaciones de la Pasión, sino Realidades del Intelecto, de las cuales Todas las Pasiones Emanan Desenfrenadas en su Gloria Eterna. El Tonto, aunque sea todo lo Santo que desee, jamás entrará al Cielo. La Santidad no es el Precio de Entrada al Cielo. Aquellos que son expulsados son Todos Aquellos que, al no tener Pasiones propias, debido a que no poseen Intelecto, Han dedicado sus vidas a Frenar y Gobernar las de otros, por medio de las Varias artes de la Pobreza y la Crueldad de todo tipo. ¡Wo, Wo, Wo, a los Hipócritas! Incluso las Cortes de Justicia, más misericordiosas que las Iglesias, se ven forzadas a admitir el Asesinato no Pasional, diseñado a Sangre Fría y con Intención.

                La Iglesia Moderna Crucifica a Cristo con la Cabeza hacia Abajo.

                Muchas Personas, como Paine y Voltaire, dicen, junto con los Antiguos Griegos: “No conversaremos respecto al Bien y al Mal; viviremos en el Paraíso y en Libertad”. Lo puedes hacer en Espíritu, pero no en el Cuerpo mortal, como pretendes, sino hasta después del Juicio Final; pues en el Paraíso no hay un Cuerpo Corpóreo y Moral—que se originó con la Caída y es llamado Muerte y del que no hay manera de deshacerse sino por medio de un Juicio Final.  Mientras estemos en el mundo de la Mortalidad, Debemos Sufrir. La Creación Entera Gime por ser liberada. Siempre habrá igual número de Hipócritas como de Hombres Honestos, y siempre tendrán Poderes superiores sobre las Cosas Mortales. No puedes tener Libertad en este Mundo sin aquello que llamas Virtud Moral, y no puedes tener Virtud Moral sin la Esclavitud de la mitad de la Raza Humana, quienes odian eso que llamas Virtud Moral.

                La Naturaleza del Odio y de la Envidia y de Todas las Fechorías en el mundo se describe aquí. Nadie Envidia u Odia a alguien de su propio Partido; incluso los Demonios se aman unos a otros, a su manera; se atormentan unos a otros por razones distintas a las de la Envidia o a las del Odio; éstas tan sólo se utilizan en contra del Justo. Ni Seth puede Envidiar a Noé, o Elías Envidiar a Abraham, pero los dos pueden Envidiar el Éxito de Satán o de Og o de Molech. El Caballo no Envidia al Pavorreal, ni la Oveja a la Cabra, pero Envidian a un Rival de la Vida y la Existencia cuyos modos y medios exceden los suyos propios, sea de cualquier Clase de Animal que sea; un Perro envidiará a un Gato al que se le consiente a costa de su comodidad, como a menudo he visto. La Biblia nunca nos dice que los demonios se atormentan unos a otros por medio de la Envidia; es por medio de ella que atormentan al Justo—¿pero por qué se atormentan unos a otros? Respondo: Por las Coercitivas Leyes del Infierno, Hipocresía Moral. Atormentan a un Hipócrita cuando se le descubre; castigan una Falla en el atormentador que ha Sufrido la Fuga de su Sujeto de Castigo.

                En el Infierno todo es Santurronería; ahí no hay tal cosa como el Perdón del Pecado; aquel que perdona el Pecado es Crucificado como un Instigador de los criminales, y aquel que lleva a cabo actos de Misericordia, cualesquiera que sean, es castigado y, de ser posible, destruido, no por medio de la envidia o el Odio o la Malicia, sino, por medio de la Santurronería que piensa que así le hace un favor a Dios, pero ese Dios es en verdad Satán. Ellos no se Envidian unos a otros: se desprecian unos a otros.

                El Perdón de los Pecados se encuentra tan sólo en el Asiento del Juicio de Jesús el Salvador, de donde el Acusador es expulsado, no por sus pecados, sino porque atormenta al Justo y le hace hacer lo que él condena como Pecado, y lo que sabe que es opuesto a su propia identidad.

                Los Ángeles no nos Ángeles porque sean más Santos que los Hombre o los Demonios, sino porque no esperan Santidad el uno del otro, sino tan sólo de Dios.

                El Jugador es un mentiroso cuando dice: “Los Ángeles son más felices que los Hombres porque son mejores”. Los Ángeles son más felices que los Hombres y los Diablos tan sólo porque no están todo el tiempo Entrometiéndose con el Bien y el Mal entre ellos y comiendo del Árbol del Conocimiento para la Gratificación de Satán.

                Pensando, como lo hago, en que el Creador de este Mundo es un Ser Cruel, y siendo un Adorador de Cristo, no puedo evitar decir: “El Hijo, ¡Oh, ¡qué distinto al Padre! Primero Dios todopoderoso viene y golpea nuestras cabezas. Después Jesús viene con el bálsamo para curarnos”.

                El Juicio Final es un Sobrecogimiento de la Mala Ciencia y Arte. Las Cosas Mentales son Reales por sí solas; lo que llaman Corpóreo, Nadie Sabe donde Habita; es en la Falacia, es Existencia e Impostura. ¿Dónde está la Existencia fuera de la Mente o el Pensamiento? ¡Dónde está si no en la Mente de un Tonto! Algunas Personas se congratulan a sí mismas, diciendo que no habrá Juicio Final y que el Mal Arte será adoptado y mezclado con el Buen Arte, que el Error y el Experimento serán una Parte de la Verdad, y se Vanaglorian de que ese es su Cimiento. Estas Personas se Vanaglorian. ¡Yo no los Vanagloriaré! El Error es creado. La verdad es Eterna. El Error, o la creación, será Quemado, y entonces, y no hasta entonces, la Verdad o la Eternidad aparecerá. Desaparece en el Momento en el que el Hombre trata de atraparla.

                Me aseguro a Mí Mismo que no contemplo el exterior de la Creación y que para mí ella es un obstáculo y no Acción; es el polvo que se encuentra a mis pies, y No parte de Mí. “¿Acaso”, será Cuestionado, “cuando el Sol sale, no ves un disco redondo de fuego, algo así como una Guinea?” Oh, no, no, veo una compañía Innumerable del huésped celestial gritando, “Santo, Santo, Santo es el señor Todopoderoso”. No cuestiono a mi Ojo Corpóreo o Vegetativo más de lo que Cuestionaría a una Ventana con una Vista: Miro a través de ella y no por medio de ella.

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Un Catálogo Descriptivo de Pinturas (pt. 7)

NÚMERO XVI

La Penitencia de Jane Shore en la Iglesia de San Pablo. —Un Dibujo.

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Este trabajo fue hecho hace más de treinta años atrás, y le demuestra al Autor, y él piensa que le demostrará a cualquier ojo discerniente, que las producciones de nuestra juventud y las de nuestra edad madura son equiparables en cuanto a sus puntos esenciales. Si un hombre es un maestro de su profesión, no puede ignorar tal hecho; y si él no es empleado por aquellos que pretenden apoyar al arte, él se empleará a sí mismo, y se reirá en secreto de las pretensiones de los ignorantes, mientras cada noche caerá en sus zapatos, tan pronto como se los haya quitado, y haya prendido la vela, y se haya metido a la cama, una recompensa por los esfuerzos de su día, tal como la que el mundo no puede ofrecer, y la paciencia y el tiempo esperan darle todo lo que el mundo puede darle.

FINIS

Un Catálogo Descriptivo de Pinturas (pt. 6)

NÚMERO XV

Ruth.—Un Dibujo.

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La grandiosa y dorada regla del arte, así como de la vida, es esta: En cuanto más distinta, aguda y fuerte sea la línea del contorno, la obra de arte será más perfecta; y entre menos cortante y aguda sea más queda en evidencia que aquello es una débil imitación, un plagio, una chapuza. Los grandes Inventores de todos los tiempos sabían esto: Protógenes y Apeles se conocían a partir de esta línea. Rafael y Miguel Ángel y Alberto Durero son conocidos tan sólo por esto. La búsqueda de esto determina la búsqueda de ideas en la mente del artista, así como también, la pretensión de plagio en todas sus distintas acepciones. ¿Cómo distinguimos al roble del haya, al caballo del asno, si no es por la línea del contorno? ¿Cómo distinguimos una cara o un perfil de otro, si no es por medio de la línea del contorno, por sus inflexiones y movimientos? ¿Qué si no es lo que construye una casa y planta un jardín, si no lo distinto y determinado? ¿Qué es lo que distingue la honestidad de la bellaquería, si no la dura y fuerte línea de la rectitud y la certeza en las acciones e intenciones? Deja fuera esta línea, y dejas fuera a la vida misma; todo vuelve a ser caos, y la línea del todopoderoso debe ser trazada antes de que el hombre y la bestia puedan existir. Entonces no hablemos más de Correggio, de Rembrandt, o de cualquier otro de esos plagiarios de Venecia o Flandes. No fueron más que los pobres imitadores de la línea trazada por sus predecesores, y sus obras demuestran ser deleznables imitaciones desorganizadas, y torpes copias mal aplicadas.

Un Catálogo Descriptivo de Pinturas (pt. 5)

NÚMERO IX

Satán convocando a sus Legiones, sacado del Paraíso Perdido de Milton; una composición para una Imagen aún más perfecta ejecutada posteriormente para una Dama de alta posición. Una imagen experimental.

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Esta Imagen, asimismo, fue pintada a intervalos, a fin de experimentar con los colores, sin el uso de óleo; quizá sea digna de atención, no sólo por su composición, sino por el gran esfuerzo que contiene, tres o cuatro veces más de lo que hubiera bastado para acabar una Imagen aún más perfecta; el trabajo ha destruido los rasgos; los cuales, con gran dificultad, resurgieron de nuevo, creando cierto efecto, que ya poseía al principio, cuando los rasgos eran perfectos.

         Estas Imágenes, entre otras muchas más pintadas para experimentar, fueron el resultado de tentaciones y perturbaciones, laborando para destruir el poder Imaginativo, por medio de esta infernal máquina llamada Claro Oscuro, en manos de los Demonios Venecianos y Flamencos, cuya enemistad hacia el Pintor, y hacia todos los Artistas que estudiaron en las Escuelas Florentinas y Romanas, puede ser eliminada exhibiendo y exponiendo todos sus viles trucos. Ellos causaron que todo en el arte debiera convertirse en Máquina. Ellos causaron que la ejecución debiera bloquearse con sombras cafés. Ellos hicieron que el Artista original temiera y dudara su propia concepción original. El espíritu de Tiziano era particularmente activo en cuanto a crear dudas concernientes a la posibilidad de ejecutar sin el uso de un modelo, y una vez que hubo creado la duda, fue fácil para él arrancar la visión una y otra vez, pues, cuando el Artista tomaba su lápiz para ejecutar sus ideas, su poder imaginativo se debilitaba y oscurecía tanto que esa memoria de la naturaleza, y de las Imágenes de las distintas escuelas que su mente poseía, le imposibilitaba el ejecutar apropiadamente, como resultado de las invenciones; era como caminar con el estilo de  otro hombre, o como hablar o ver con el estilo y los modos de otro hombre, inapropiado y repugnante a tu propio carácter individual; atormentando al verdadero Artista, hasta que éste abandona a los Florentinos, y adopta las prácticas Venecianas, o hace lo que el Sr. B. ha hecho, que es tener el coraje para sufrir la pobreza y la desgracia, hasta que finalmente haya conquistado.

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Un Catálogo Descriptivo de Pinturas (pt.4)

Número V

 

Los Antiguos Bretones

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En la última Batalla del rey Arturo, sólo escaparon Tres Bretones; estos eran el Hombre más Fuerte, el Hombre más Bello, y el Hombre más feo; estos tres marcharon a través del campo sin ser subyugados, como Dioses, y el Sol de Britania se metió, pero saldrá de nuevo, con mayor esplendor, cuando Arturo despierte de su sueño, y retome su dominio sobre mar y tierra.

 

Estas tres clases generales del hombre, las cuales son representadas por el más Bello, el más Fuerte, y el más Feo, tan sólo podrían ser representadas por datos históricos exclusivos de nuestro país, los Antiguos Bretones, sin alterar sus costumbres. Los Bretones (dicen los historiadores) eran hombres civilizados, desnudos, sabios, estudiosos, abstrusos respecto al pensamiento y la contemplación; desnudos, sencillos, llanos en cuanto a sus acciones y modos; más sabios que los del porvenir. Fueron sobrecogidos por las armas brutales; todos, menos un pequeño remanente; la Fortaleza, la Belleza y la Fealdad escaparon del desastre y permanecieron por siempre libres, era tras era.

Las Antigüedades Británicas se encuentran ahora en las manos de los Artistas; todas sus contemplaciones visionarias, relacionadas con su propio país y su antigua gloria, como lo fue, y como volverá a ser, son la fuente de aprendizaje e inspiración. Arturo era un nombre de la constelación Arcturus, o Boötes, el guardián del Polo Norte. Y todas las fábulas de Arturo y de su mesa redonda; de los Bretones desnudos y guerreros; de Merlín; de la conquista de todo el mundo por parte de Arturo; de su muerte, o sueño, y de su promesa de regreso; de los monumentos Druidas o templos; del pavimento de la calle Watling; de la piedra de Londres; de las cuevas en Cornwall, Gales, Derbyshire, y Escocia; de los Gigantes de Irlanda y Britania; de los seres elementales llamados por nosotros hadas; y de estos tres que escaparon, la Belleza, la Fuerza, y la Fealdad. El Sr. B tiene en sus manos poemas de la antigüedad. Adán fue un Druida, también lo fue Noé; asimismo se dice que Abraham superaría la era Druídica, la cual comenzó a convertir la significación alegórica y mental en una disposición corpórea, por medio de la cual los sacrificios humanos habrían despoblado la tierra. Todas estas cosas están escritas en el Edén. El Artista es un habitante de ese feliz lugar; y si todo sigue como ha comenzado, puede esperarse que el mundo de la vegetación y la generación se abra de nuevo hacia el Cielo, a través del Edén, como lo fue en un principio.

El Hombre Fuerte representa al hombre sublime. El Hombre Bello representa al hombre patético, el cual fue dividido, durante las guerras del Edén, en hombre y mujer. El Hombre Feo representa a la razón humana. Ellos eran, originalmente, un solo hombre, que fue desdoblado en cuatro; fue auto-dividido, y su humanidad real fue asesinada en los tallos de la generación, y la forma del cuarto fue como el Hijo de Dios. Cómo fue dividido es un tema de gran sublimidad y pathos. El Artista lo ha escrito estando bajo la inspiración, y, si Dios lo permite, lo publicará; es voluminoso, y contiene una historia antigua de Britania, y del mundo de Satán y Adán.

Mientras tanto, él ha pintado esta Imagen, la cual supone que, en el reinado de ese Príncipe Británico, el cual vivió en el siglo quinto, había restos de aquellos Héroes desnudos en las Montañas de Welch; ellos están ahí ahora, Gray los vio en la persona de su Bardo sobre Snowdown; ellos moran ahí en desnuda simplicidad; dichoso es aquel que puede verlos y conversar con ellos por encima de las sombras de la generación y la muerte. El gigante Albión era Patriarca del Atlántico; es el Atlas de los Griegos, uno de esos a los cuales los Griegos llamaban Titanes. Las historias de Arturo son las acciones de Albión, aplicadas a un Príncipe del siglo quinto, el cual conquistó Europa, y mantuvo el Imperio del mundo en la era oscura, la cual los Romanos nunca pudieron recuperar. En esta Imagen, creyendo, junto con Milton, en la ancestral Historia Británica, el Sr. B. ha actuado como solían hacerlo todos los antiguos, y como lo hacen todos los modernos, dignos de fama, ofreciendo el hecho histórico en su vigor poético, como siempre sucede, y no de esa forma lerda que algunos Historiadores pretenden, quienes, estando organizados débilmente ellos mismos, no pueden ver ya sea el milagro o el prodigio; para ellos todo es una lerda vuelta de probabilidades y posibilidades; pero la historia de todos los tiempos y de todos los lugares no es otra cosa que puras improbabilidades e imposibilidades; lo que debiéramos decir sería imposible si es que no lo viéramos siempre ante nuestros ojos.

Las antigüedades de cualquier Nación bajo el Cielo, no son menos sagradas que aquellas de los Judíos. Son la misma cosa, como Jacob Bryant y todos los anticuarios lo han comprobado. Cómo otras antigüedades fueron rechazadas y desmentidas, mientras que aquellas de los Judíos son coleccionadas y acomodadas, es una pregunta digna de los Anticuarios y de lo Divino. Todo tenía, originalmente, una sola liga, y una sola religión; esta era la religión de Jesús, el Evangelio Imperecedero. La Antigüedad predica el Evangelio de Jesús. El historiador razonante, quien gira y enchueca las causas y las consecuencias, tal como Hume, Gibbon, y Voltaire, no puede, con todo su artificio, girar y enchuecar un solo hecho o desacomodar una acción o una realidad auto-evidente. Las razones y las opiniones respecto a las acciones no son historia. Los actos por sí mismos son historia, y estos no son la propiedad exclusiva de Hume, Gibbon, o Voltaire. Eckhart, Rapin, Plutarco, o Heródoto. Dame las Acciones, Oh, historiador, y déjame razonarlas como me plazca; ¡aleja tu razonamiento y tu porquería! Todo aquello que no sea una acción, no vale la pena ser leído. Dime el Qué; no quiero que me digas el Por qué, y luego el Cómo; eso puedo descubrirlo yo, tan bien como tú, y no dejaré que me engañen tus opiniones, las cuales deseas imponer, a fin de descreer aquello que tú crees improbable o imposible. Las opiniones de aquel que no ve el organismo espiritual no vale la pena ser leído; aquel que rechaza un hecho porque le resulta improbable, deberá rechazar toda la Historia y tan sólo retendrá dudas.

Le han dicho al Artista, “toma a Apolo como modelo para tu Hombre bello, y a Hércules para tu Hombre fuerte, y al Fauno Bailarín para tu Hombre Feo”. Él ahora se dirige a su juicio. Sabe que lo que hace no es inferior a las grandiosas Antigüedades. No puede ser superior, pues el poder humano no puede ir más allá de lo que él hace, o de lo que ellos han hecho; es el regalo de dios, es inspiración y visión. Él ha decidido emular aquellos preciosos restos de la antigüedad; así lo ha hecho y el resultado ustedes ahora lo contemplan.  *  *  *

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Será necesario que el Pintor diga algo concerniente a sus ideas acerca de la Belleza, la Fortaleza y la fealdad.

La Belleza que se encuentra anexada y adjunta al capricho es un lamentable accidente y error de la vida mortal y perecedera; sucede muy poco; pero, con esta mezcla nada natural, el sublime Artista no puede hacer nada que valga la pena; es propia del burlesque. La Belleza adecuada para el arte sublime son aquellos rasgos, o formas y características que son capaces de ser los receptáculos del intelecto; de acuerdo a esto el Pintor le ha dado al hombre bello su propia idea de la belleza intelectual. El rostro y las extremidades que se desvían o se alteran menos desde la infancia hasta la vejez, el rostro y las extremidades, son la más grande Belleza y perfección.

El Feo, asimismo, cuando se anexa o adjunta a la imbecilidad o a la enfermedad, es un sujeto del burlesque y no apto para la grandiosidad histórica; el Artista ha imaginado a su Hombre Feo, como uno cuyos rasgos y formas se asemejan a los de la bestia, frente chica, sin frontales; mandíbula grande; su nariz amplia en la cuña, y estrecha; su pecho, y la resistencia de su hechura, comparativamente pequeño, y sus articulaciones y su extremidades, largas; sus ojos, sin blancos, angostos y astutos, y todo tendiendo hacia aquello que es verdaderamente Feo, la incapacidad del intelecto.

El Artista ha considerado a su Hombre Fuerte como un receptáculo de Sabiduría, una sublime energía; sus rasgos y extremidades no se extienden sin fuerza; tampoco son tan largos o rígidos en proporción a su cerebro y pecho. La fuerza consiste en la acumulación de poder en el centro y de ahí se gradúa y subordina gradualmente; la fuerza es compacidad, no extensión o amontonamiento.

El Hombre fuerte actúa a partir de una superioridad consciente, y avanza temerario bajo la dependencia de los decretos divinos, rugiendo con las inspiraciones de una mente profética. El Hombre Bello actúa por medio del deber y con la ansiosa solicitud por el destino de aquellos por los que combate. El Hombre Feo actúa por el amor a la carne, y se deleita en las salvajes barbaridades de la guerra, lanzándose con sagaz precipitación hacia los dientes mismos del atemorizado enemigo.

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El saludable rubor de la carne expuesta al aire libre, alimentada por los espíritus del bosque y las inundaciones de los antiguos y felices tiempos, los cuales la historia ha registrado, no puede ser como los enfermizos embadurnados de Tiziano o de Rubens. ¿Dónde encontrará el imitador de la naturaleza, como están hoy las cosas, un hombre civilizado, el cual se haya acostumbrado a ir desnudo? Sólo la Imaginación puede proporcionarnos la coloración apropiada, tal como puede encontrarse en los Frescos de Rafael y Miguel Ángel: en obras verdaderamente artísticas la disposición de las formas siempre dirige la coloración. Un Hombre moderno, despojado de su ropa, es como un cadáver. Por lo tanto, Rubens, Tiziano, Correggio y el resto de esa clase, son como cuero y gis; sus hombres son como cuero, y sus mujeres son como gis, pues la disposición de las formas no admite una grandiosa coloración; en los Bretones del Sr. B. puede verse la sangre correr por sus extremidades; él desafía a la competencia en cuanto a la coloración.*

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*Lamentablemente no podemos contemplar la sangre correr por las extremidades de Los Bretones del Sr. Blake, pues el cuadro en cuestión se encuentra en la actualidad extraviado.